Orlando 12/06/2016

El día de hoy nos ha traído una aterradora noticia como asociación LGTB+ y como personas. Sobre las 2 a.m. hora local, la discoteca LGBT Pulse de la ciudad estadounidense de Orlando ha sido tiroteada. ¿El resultado del tiroteo? Cerca de 100 afectados y al menos 49 fallecidos, haciendo de este el más letal tiroteo en la historia del país. Después de varias horas de terror, el culpable ha sido abatido y las víctimas han podido recibir asistencia.

Por principios personales no vamos a dar datos sobre el tirador, pero sí vamos a decir que esta atrocidad es, a nuestro parecer, una muestra del odio que nos rodea. Odio, maldad y carencia de humanidad mostradas hoy por el causante de todo este dolor. Más allá de ideologías y más allá de política, la presente barbarie es producto de la homofobia. Las víctimas han sido personas, seres humanos normales y corrientes que pertenecen a nuestro colectivo.

No es sólo la gran crueldad del crimen o la falta de humanidad de la persona que ha apretado el gatillo lo que nos hace pronunciarnos con respecto a esta atrocidad. Venimos también a criticar un sistema en el que se da más importancia a descubrir, anunciar y publicitar la identidad (y afiliaciones ideológicas) del degenerado causante de la desgracia que hoy nos ocupa que a visibilizar el flagrante delito de odio que esta supone.

Hoy han muerto al menos 49 personas pertenecientes a un colectivo comúnmente obviado, ignorado, atacado y discriminado, mientras que otras muchas personas han quedado aterrorizadas al presenciar semejante barbaridad, todo por pertenecer al colectivo LGBT+, que es víctima de ataques, violencia y discriminación a diario. No dejemos que los detalles del agresor y la agresión nos cieguen ante la verdad de los hechos; y apreciemos el daño que causa el odio, recordando que no está tan lejos ni nos es tan desconocido.

Desde la Liga LGTB de la UPV queremos mostrar nuestro total apoyo y solidaridad a las víctimas, familias y allegados de las mismas que hoy sufren las consecuencias de los actos de un degenerado.

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